viernes, 2 de diciembre de 2011

Stephen Hawking.

Stephen William Hawking; Oxford, Reino Unido, en 1942. 
Físico teórico británico, estudió matemáticas y física en el University College de Oxford, donde se licenció en 1962. En 1966 se doctoró en el Trinity Hall de Cambridge. A principios de los años sesenta tuvo los primeros síntomas de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad degenerativa neuromuscular que no le ha impedido progresar en su actividad intelectual.


Su interés científico se centró en el campo de la relatividad general, en particular en la física de los agujeros negros. En 1971 sugirió la formación, a continuación del big-bang, de numerosos objetos, denominados «miniagujeros negros», que contendrían alrededor de mil millones de toneladas métricas de masa, pero ocuparían solo el espacio de un protón, circunstancia que originaría enormes campos gravitatorios, regidos por las leyes de la relatividad.

En 1974 propuso, de acuerdo con las predicciones de la física cuántica, que los agujeros negros emiten partículas subatómicas hasta agotar su energía, para finalmente estallar. Ese mismo año fue elegido miembro de la Royal Society; tres años más tarde fue nombrado profesor de física gravitacional en Cambridge, donde dos años más tarde obtuvo la cátedra Lucasiana de matemáticas, la misma que ocupó Isaac Newton.


Sus esfuerzos para describir desde un punto de vista teórico las propiedades de los agujeros negros, así como la relación que estas propiedades guardan con las leyes de la termodinámica clásica y de la mecánica cuántica, se recogen en sus obras The Large Scale Structure of Space-Time (1973, en colaboración con G.F.R. Ellis), Superspace and Supergravity (1981), The Very Early Universe (1983), y el best-seller Historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros (1988), además de sus dos últimas obras mencionadas en recomendaciones. Son unos libros que aconsejo leer a todo amante de la física y el universo actual.


miércoles, 30 de noviembre de 2011

¿Sabías que...?

-La superficie de la Luna tiene la misma extensión que África.

-La Tierra gira alrededor del Sol a una velocidad de 103.000 Km/h.

-El viento y la lluvia han borrado casi todos los cráteres de impacto de la tierra. Si no hubiera atmósfera, tendría tantos cráteres como la Luna.

-Saturno flotaría en el Agua, si pudieras encontrar un océano lo bastante grande.

-Toneladas de polvo de cometa caen diariamente a la Tierra. Cuando barres tu casa, es muy probable que algunas motas procedan de un cometa.

-Desde la aparición de los dinosaurios, hace 228 millones de años, el Sol ha orbitado una sola vez la Galaxia.

-En el universo hay aproximadamente tantas estrellas como granos de arena en todas las playas del mundo.

-Es posible que en el centro de la Vía Láctea haya un agujero negro con una masa de un millón de veces la del Sol.

-En Júpiter cabrían 1.400 planetas como la Tierra, y en el Sol, 900 como Júpiter.

-Hace 3 millones de años, la Tierra giraba más rápido y el día duraba 18 horas.

-Tritón, una luna de Neptuno, es la única del Sistema Solar que gira alrededor de un planeta en sentido contrario a la rotación del mismo.

-La atmósfera de Plutón se congela en nieve de metano todos los inviernos

-En una noche clara y sin luna, las estrellas parecen innumerables. Si las contaras, conprobarías que a simple vista pueden contemplarse unas 2.000.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Quásares.

Un cuásar (o quásar) es una fuente astronómica de energía electromagnética, que incluye radiofrecuencias y luz visible. Son extremadamente luminosos, lo que explica porqué se pueden ver a distancia, y son extremadamente compactos, lo que explica porqué pueden cambiar de brillo con rapidez.


Los cuásares visibles muestran un desplazamiento al rojo muy alto. El consenso científico es que esto es un efecto de la expansión métrica del universo entre los quásares y la Tierra.

Combinando esto con la ley de Hubble se sabe que los quásares están muy distantes. Para ser observables a esas distancias, la energía de emisión de los cuásares hace empequeñecer a casi todos los fenómenos astrofísicos conocidos en el universo, incluyendo supernovas. Pueden liberar fácilmente energía a niveles iguales que la combinación de cientos de galaxias medianas. La luz producida sería equivalente a la de un billón de soles.


En los telescopios ópticos, los quásares aparecen como un único punto de luz.
Se creía que la luminosidad elevada de los cuásares era el resultado de la fricción causada por el gas y el polvo cayendo en los discos de acrecimiento de agujeros negros supermasivos, que podía convertir un 10% de masa de un objeto en energía, a diferencia del 0'7% obtenido en procesos de fusión nuclear que dominan la producción de energía en estrellas solares.

Se cree que los cuásares eran más comunes al comienzo del universo, ya que esta producción de energía finaliza cuando el agujero negro supermasivo consume todo el gas y polvo que tiene cerca. Esto significa que es posible que la mayoría de las galaxias, incluyendo la Vía Láctea, ha pasado a través de una etapa activa, apareciendo como un cuásar u otra clase de galaxia activa dependiente de la masa del agujero negro y la rotación de acrecimiento, y que son inactivos ahora debido a la falta de materia para alimentar sus agujeros negros centrales que generan radiación.